Entrelazados sobre la esquina descolorida flotamos ella y yo, que desfallezco entre sus dedos de almendra y cielo bajar es lo peor. Sé que sonríe con desmesura, sangre en los huesos y a la cama otra vez. El sol se ha muerto sobre los techos, entre mis piernas con su lengua escribió: 'Esclavizada a vos, encadenada a vos'. Voy como un ciego mendigabesos que todo lo que toca es el vapor de ese cuerpo que jamás logré enfrascar, Sin vos me empiezo a ahogar. Traspaso el túnel, cuelgan guirnaldas, se abren las puertas y el monstruo de crayón. ¿Esos payasos me están siguiendo? Corte que veo fantasmas donde no hay. El sol se ha muerto, no es para menos. Sobre mi espalda, con sus uñas tatuó: 'Esclavizada a vos, encadenada a vos'. Voy como un ciego mendigabesos que todo lo que toca es el vapor de ese cuerpo que jamás logré enfrascar, Sin vos me empiezo a ahogar. Mundo apestado por roedores que han extirpado sus colores. Ves, la ironía de los dioses fue darnos los ojos de Borges. Así no hay nada que decir, nada más que hacer. Nada de nada, flotar sobre tu piel. Nada que escribir. Nada, ni un papel. Nada de nada. Flotar sobre el andén. ¿Hasta donde te permitis volar?
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