Todavía siento ganas de llamarlo alguna vez,
y decirle que cuando él se fue un
viento me arranco de pie.
Todavía que respiro, nene cuando salgo a nadar por un mar oscuro donde todo es duro y
el agua se hace cristal.. Y acá me ves, escapándole al fuego que sigue quemando.
Esa oración, libertad ansiedad, un amor, soledad. Y así vivir mucho mejor.
Todavía que me rió del amor del café y de dormir.
Y si lo sufrí fue casualidad, un error nunca te hace mal.
Todavía que te quiero y no quiero quererte otra vez,
pero si con vos tanto me aleje que volé y jamás regrese.

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