Cada blanco en mi mente se vuelve color con verte y el deseo de tenerte es más fuerte, es más fuerte. Yo no se si te merezco, sólo sé que aún deseo que le des luz a mi vida en los días venideros. Léeme muy bien los labios, te lo digo bien despacio: por el resto de mis días quiero que seas mi compañía!

No hay comentarios:
Publicar un comentario